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I+D: fórmula para el desarrollo sostenible

El sector agropecuario es reconocido por su capacidad para apalancar el crecimiento y el desarrollo económico. Colombia es considerada por la FAO como uno de los 25 países con mayor potencial para la expansión de su frontera agrícola. Según la entidad, más de la mitad de la tierra que podría ingresar a la producción agrícola está localizada en sólo siete países, entre los cuales se encuentra Colombia.

Sin embargo, uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo del campo es la baja productividad y competitividad, que solo puede ser superada con inversión en Investigación y Desarrollo.

Desde sus inicios, la agroindustria de la caña ha sido consciente de ello, y ha invertido consistentemente en Investigación, Desarrollo e Innovación. Como fruto de esa visión, nació en 1977 el Centro de Investigación de la Caña, Cenicaña, luego de la recomendación de un estudio de Fedesarrollo para mejorar la competitividad de la agroindustria de la caña de azúcar y la caña panelera. Los resultados son hoy tangibles: en los últimos 25 años, Colombia duplicó su productividad y es hoy el país con el mayor rendimiento mundial en producción promedio de azúcares por hectárea.

Tanto los 14 ingenios, como los más de 2.750 cultivadores de caña, aportan 0,65% de sus ingresos provenientes de la venta de azúcar y de bioetanol a Cenicaña, un porcentaje muy superior al que destinan otros sectores a la investigación. En 2016, estos aportes sumaron más de $27.000 millones.

Cenicaña es referente internacional en investigación, y es visitado por científicos provenientes de los principales países productores de azúcar, e incluso de otros sectores productivos, para adoptar sus mejores prácticas y su modelo de operación. Hoy cuenta con 14 investigadores PHD y 20 con maestría, quienes se dedican a obtener nuevas y mejores variedades de caña, a desarrollar y adaptar tecnologías para el manejo del cultivo y mejorar la eficiencia de las operaciones industriales. Apoya a los cultivadores en la implementación del enfoque de agricultura específica por sitio (Aeps), que permite realizar prácticas agronómicas de acuerdo con las condiciones particulares de cada suelo. Para esto, la agroindustria posee el estudio detallado de suelos más grande del país para un cultivo. El Centro tiene un moderno sistema interactivo que ofrece a los cultivadores una serie de herramientas de análisis y consulta a las bases de datos geográficos, de clima y producción comercial; y acceso a información y tecnologías para el manejo de la caña. El sistema le indica al productor cuál es la mejor variedad de caña para sembrar en cada lote y lo asesora en el manejo del riego localizado.

Cenicaña también hace uso de la biotecnología para el desarrollo de nuevas variedades de caña y para el control biológico en el manejo de plagas. Hoy, la principal plaga del cultivo de caña en el valle geográfico del río Cauca se controla en 100% con organismos vivos, sin el uso de plaguicidas, lo cual sin duda contribuye al desarrollo sostenible.

El trabajo del Centro está al servicio del sector agroindustrial de la caña para hacer más eficientes, limpios y rentables los procesos de producción de azúcar, energía y bioetanol, pero también contribuye al desarrollo del sector panelero. Gracias a un convenio con Corpoica, de manera gratuita Cenicaña les entrega variedades de caña y les brinda capacitación y apoyo para el manejo sanitario del cultivo, a lo largo y ancho del país. Esta es una forma más de cómo la agroindustria de la caña, impulsa el desarrollo sostenible de Colombia.

 

Tomado de: https://www.larepublica.co/analisis/juan-carlos-mira-552491/id-formula-para-el-desarrollo-sostenible-2524429

 

Modificado por última vez enMartes, 11 Julio 2017 15:54