Monitoreo hidrológico: una experiencia que llega al Cauca

La experiencia ganada en los últimos años en la subcuenca del río Aguaclara, en Palmira, está siendo replicada en otras zonas del valle del río Cauca gracias al compromiso de las autoridades ambientales y de la comunidad.

En 2013 Cenicaña llegó hasta la parte alta del río Bolo, en Palmira, para monitorear los niveles de agua, sedimentos y contaminación de la subcuenca del río Aguaclara.

Pasarán muchos años antes de tener suficientes datos con los cuales se pueda evidenciar el verdadero impacto de las acciones de conservación realizadas a través de la Fundación Fondo Agua por la Vida y la Sostenibilidad (FFAPVS); pero los resultados de esta experiencia ya se empiezan a replicar en la parte alta del río Palo.

Exactamente en las subcuencas Isabelilla, Santo Domingo y Tominió, resguardo de Tacueyó, Cenicaña empezará a realizar el mismo monitoreo hidrológico, pero esta vez bajo el liderazgo de la Corporación para el Manejo Integral y Recuperación de la Cuenca del Río Palo (Corpopalo); el apoyo de la entidad Landcare, de Nueva Zelanda; y la participación de la comunidad indígena del municipio de Toribío.

“Aquí tenemos la ventaja que no estamos arrancando de cero. Nos trajimos la experiencia lograda en otra parte alta para empezar a monitorear las variables que necesitamos y así conocer más el territorio y saber qué debemos hacer por el manejo y conservación ambiental, por mejorar la calidad de vida de la comunidad y ayudar a implementar un sistema de alertas tempranas, importante para la producción comunitaria de trucha”, señala Fanny Hoyos, ingeniera agrícola de Cenicaña a cargo del monitoreo.

En 2015, cinco años después que Corpopalo y FFAPVS comenzaran sus acciones de conservación en la zona, se identificó la necesidad de medir el impacto de ellas. Así empezaron los acercamientos para iniciar este proyecto de medición de variables meteorológicas e hídricas.

Pero tan sólo este año, con la instalación de una estación meteorológica en la parte alta del río Palo, la propuesta empezó a tomar forma. En ese proceso ha sido necesario realizar jornadas de socialización con la comunidad y recorridos exploratorios para identificar los sitios idóneos en los cuales se instalarán tres estaciones meteorológicas y dos sensores de nivel del agua por cuenca.

Según Dulima Mosquera, coordinadora de proyectos de Corpopalo, “la idea es que en un tiempo, cuando ya tengamos información sobre cómo se está comportando el sistema hídrico en el territorio podamos tomar decisiones para un mejor uso del agua en la agricultura y en lo doméstico”.

¿Y hacer monitoreo hidrológico para qué?

Una gestión integral del recurso hídrico comprende un estudio detallado de la oferta de agua desde la parte alta de las cuencas que sirva para diseñar alternativas de intervención que propicien la regulación y el rendimiento hídrico de éstas. Ese es el objetivo del monitoreo hidrológico al medir parámetros como nivel del agua, concentración de sedimentos, contaminación y estado de la vegetación ribereña, entre otros. Sin embargo, se requieren muchos años de recolección de datos para saber si las acciones de recuperación han sido eficientes e identificar nuevos frentes de intervención. La gestión integral de recurso hídrico también incluye ampliar el conocimiento sobre los requerimientos de agua del cultivo y cómo hacer un uso más eficiente del recurso en las labores de riego, ejes en los que también trabaja Cenicaña.

FOTO A FOTO DEL RECORRIDO - 24 DE JULIO DE 2018  

En un desayuno en Tacueyó se explicó el propósito de la visita y cómo sería el recorrido por la zona.
En la finca El Porvenir se visitó la estación meteorológica ya instalada para conocer cómo opera, qué mide y qué se necesita para las nuevas estaciones.
En la Institución Educativa La Playa se habló con más representantes de la comunidad para identificar los sitios donde se podrían ubicar las demás estaciones.
En el río Tominió se identificaron los sitios para instalar sensores de nivel. 
Personal de Corpopalo, representantes de Landcare Research, autoridades indígenas de Toribío y profesionales de Cenicaña.

Para consultar

Carta Informativa No. 2 de 2016: La Ciencia de restaurar cuencas

Carta Informativa 
Año 6 / Número 2 /Octubre de 2018

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