Introducción

La cosecha es una etapa clave en el proceso agroindustrial de la caña de azúcar. Su objetivo es recolectar la caña disponible en el campo con mínimas pérdidas y alta eficiencia, y garantizar su suministro oportuno y suficiente a la fábrica en el menor tiempo posible entre cosecha y molienda, con bajos niveles de materias extrañas (especialmente hojas, cogollos y suelo) y al menor costo, procurando en todo el proceso minimizar su impacto sobre el suelo, el cultivo y el medio ambiente, todo lo cual se traduce en un producto de alta calidad y a precios competitivos. Su incidencia en los costos de producción es altamente significativa, pues cualquier variación que se registre en esta etapa tendrá gran impacto –positivo o negativo– en la rentabilidad del cultivo. Se comprende cabalmente, entonces, por qué la meta de todo ingenio es proveer caña a la fábrica en las condiciones de cantidad y calidad estipuladas, en los tiempos acordados y con el mejor aprovechamiento de los recursos empleados (Amú, 2010).

La cosecha de la caña de azúcar y su transporte a la fábrica para la producción de azúcar, alcohol carburante y energía eléctrica involucran la programación del corte, la recolección de la caña y su entrega en los patios del ingenio con las características de calidad requeridas.

La adecuada gestión de las actividades que demanda la cosecha es fundamental en la generación de valor para el cultivador y para el fabricante. El área de cosecha se divide en tres “áreas”: corte, alce y transporte, con unos recursos y una metodología definidos para cada uno (Isaacs et al., 2009).

La cosecha de la caña de azúcar ha evolucionado del corte y alce manuales a la operación semi mecanizada (corte manual y alce mecanizado) y al sistema totalmente mecanizado. En la actualidad los cultivos comerciales se cosechan utilizando los dos últimos sistemas: 26% semi mecanizado y 74% totalmente mecánico. La cosecha semi mecanizada permite suministrar caña de azúcar constantemente a la fábrica en cantidad suficiente, con bajos contenidos de materia extraña; pero en cuanto a la cantidad de caña transportada por viaje su rendimiento es bajo. El sistema mecanizado, por el contrario, se traduce en un porcentaje notablemente mayor de caña transportada por viaje, con menor tiempo de permanencia en el campo y utiliza equipos más livianos para su transbordo, pero su implementación requiere introducir costosas adaptaciones tanto en el campo como en la fábrica (Torres, Villegas, Durán y Cruz Valderrama, 2009).

Los ingenios azucareros de Colombia trabajan las veinticuatro horas del día durante todo el año, y por ello deben contar con un abastecimiento permanente de caña de azúcar, que proviene de cultivos sembrados en diferentes sitios ubicados en un amplio rango de distancia (entre 2 km y 100 km) de la fábrica.

Ahora bien, la caña puede ser cortada manualmente o mecánicamente. El corte manual lo realiza un trabajador (el cortero) con un machete (la pacora o machete curvo australiano), con el que desprende los tallos de caña a ras de suelo, los descogolla (retira la parte superior de la caña) y los acomoda en haces (la ‘chorra’) que coloca en forma perpendicular a lo largo de los surcos. Esta operación requiere gran habilidad del responsable, pues un corte deficiente se traduce en pérdidas de caña y de azúcar, resulta en un jugo de mala calidad y entorpece la operación fabril, pues obliga a emplear más tiempo del previsto para retirar los elementos diferentes a la caña. Para el corte mecanizado se utiliza un equipo especial (la cosechadora) que ingresa al campo y entre los surcos corta la caña en trozos y los deposita directamente en los vagones (Amú, 2010).

 

Acerca de los autores

Amú Caicedo, L. G.

Estrada Bedón, A.

Ingeniero Agroindustrial con Maestría en Ingeniería con énfasis en Ingeniería Industrial. Egresado en 2004 de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira, y en 2009 de la Universidad del Valle, sede Cali.

Abadía, L. A.

Ingeniero Industrial, Universidad Autónoma de Occidente Cali, Especialista en Productividad y Control de la Producción. Experiencia de 30 años en investigación, operación, desarrollo, dirección y capacitación en sistemas de cosecha de caña de azúcar empleando sistemas semi-mecanizados y cosechadoras mecánicas.

Galeano Patiño, S. A.

Ingeniero Agroindustrial egresado de la Universidad San Buenaventura Cali (2006), con MBA del ISEAD Business School en Madrid, España (2012).

Chica Ramírez H. A.

Ingeniero Agrónomo de la Universidad de Caldas, Magíster en Matemáticas de la Universidad Tecnológica de Pereira y candidato a Doctor en Ingeniería de la Universidad del Valle.

Tarapues Ipial, H. B.

Ingeniero Mecánico en 2019 de la Universidad del Valle, Colombia. En 2023, en la misma institución, es candidato para obtener el título de Maestría en Ingeniería énfasis Ingeniería Mecánica.

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